Los últimos sucesos en Perú, en el marco de la crisis mundial | MNIP

Los últimos sucesos en Perú, en el marco de la crisis mundial

Pareciera que los acontecimientos sucedidos en torno a la disolución del Congreso y a las elecciones congresales consiguientes fueron hechos trascendentales que definen un final y un comienzo políticos en el Perú. Sin embargo, lamentablemente, solo habrían sido una suma de pequeños actos anecdóticos que significan muy poco para la problemática económica, social y política sistémica que enfrenta nuestro país, y para la resolución de la misma. Solo se están presentando como confrontaciones vacías de ideología dentro de las instituciones de la clase política burocrática. No estamos percibiendo un choque de trenes, sino un choque de combis sin rumbo.

Los verdaderos problemas del país son mucho más grandes y profundos. Estos problemas, verdaderamente históricos, están en relación con la crisis general del Globalismo, el mismo que surgiera a partir de la década de 1980, y con la crisis general de las teorías económicas, sociales y políticas de la Sociedad Contemporánea, que han llegado a su límite a fines del siglo XX.

El siglo XXI hereda así la gran crisis del Capitalismo, que está llegando a su fin a mediados de este siglo (2050). Lo que en el fondo está sucediendo, pues, no es una crisis cualquiera, es la crisis de autodestrucción y putrefacción del sistema capitalista actual, en todos sus modelos y formas. Igualmente, estaríamos viviendo la crisis de surgimiento del Sistema Poscapitalista o Tecnocracia, que se basa en la privatización del conocimiento mundial, el Capital Saber, y la enorme capacidad productiva de la tecnología de punta y los trabajadores del saber de alta tecnología, que desplazan a la tecnología agroindustrial y a los trabajadores asalariados comunes, creando un desempleo/subempleo gigantesco y sin salida actualmente en todo el mundo.

Sin embargo, lo más funesto y grave es la crisis general de las Ciencias Sociales del Capitalismo (1750 – 1950), que ocasiona la desideologización de la sociedad política mundial, y que trae las consabidas consecuencias fatales que vivimos: la falta de partidos políticos verdaderos y la burocratización y degeneración de la “clase política”. En tal sentido, lo que estamos padeciendo, paralelamente a la crisis del Sistema Capitalista Contemporáneo y el surgimiento de la Tecnocracia, es la corrupción generalizada de la economía, la sociedad y la política. La corrupción es el sistema. Es decir, el sistema económico, social y político no funciona sin corrupción. Mientras tanto la “lucha contra la corrupción” que divide a la sociedad entre “corruptos y honestos”, sin ninguna propuesta sistémica de re-creación económica, social y política, es solo oportunismo. ¿Qué hacer?

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